La figura de reloj de arena es considerada la más armoniosa de todas las siluetas. Las mujeres con esta morfología tienen caderas y busto bien proporcionados, generalmente redondeados, y una cintura muy definida. ¿La gran ventaja? Muchos estilos de vestido de novia están diseñados para este tipo de silueta tan femenina.
Entonces, ¿qué vestido de novia elegir cuando se tiene una figura de reloj de arena? Ante todo, uno de vuestros mayores activos es la cintura, muy marcada — vale la pena lucirla. Podéis optar por un vestido de novia en A, ceñido en la parte superior y acampanado en la inferior. Evitad los vestidos de novia de corte imperio: por muy elegantes que sean, tienden a disimular la cintura — ¡una lástima cuando se tiene una figura tan envidiable!
Por supuesto, podéis atreveros con el vestido de novia sirena, muy ceñido en toda la silueta. Este tipo de vestido de novia glamuroso pondrá de relieve vuestras curvas, especialmente las bonitas caderas redondeadas. El vestido de novia con corpiño también es una opción estupenda, pero cuidado con elegir un modelo con la parte superior demasiado recargada: el riesgo es acentuar unas líneas ya de por sí pronunciadas. En cambio, un corpiño sobrio en un tejido diferente al de la falda os sentará de maravilla.
Si tenéis un busto generoso, un escote favorecedor puede quedar muy bien. En ese caso, apostád por la sencillez en la falda. Evitad también los vestidos demasiado voluminosos, que podrían añadir peso a la silueta.
Aunque la morfología es sin duda un criterio esencial, hay otros factores que también deben tenerse en cuenta. Empezando por vuestra estatura: si tenéis figura de reloj de arena pero sois bajitas, el vestido de novia sirena puede visualmente restaros altura (cuando en una mujer alta resulta espectacular). Sin embargo, podéis optar perfectamente por un vestido de novia ajustado pero corto — ¡una elección original y muy favorecedora!
Otro aspecto importante es vuestra colorimetría: tono de piel y color de cabello. De poco sirve elegir una silueta perfecta si el color no os favorece. Si sois rubias de tez clara, el marfil o el champán os sentarán mejor que un blanco puro y deslumbrante. Por el contrario, si tenéis el cabello oscuro, el blanco inmaculado puede resultar absolutamente espectacular en vosotras, independientemente del corte.
Por último, el criterio de la morfología, por importante que sea, debe siempre equilibrarse con vuestros deseos y sueños. Si tenéis figura de reloj de arena pero siempre habéis soñado con llevar un vestido de novia de princesa el gran día — ¡adelante!
En ese caso, prestad atención a los tejidos para que el vestido no resulte recargado. Y si no os sentís cómodas en un vestido muy ceñido, no os dejéis tentar por el vestido sirena — ¡es un look que exige llevarse con total confianza para lucir en todo su esplendor!
Lo más importante, más allá de la morfología, es encontrar un vestido de novia que os represente, tanto en lo físico como en vuestra personalidad.