La tradición dicta que el color de un vestido de novia sea el blanco. Este color es símbolo de pureza e inocencia. Ilumina el rostro y favorece la silueta. Sin embargo, cada vez más novias eligen vestidos en color marfil, blanco roto, rosa salmón o incluso en colores llamativos. Ya no es extraño ver novias vestidas de rojo, rosa, turquesa o verde. Pero entonces, ¿qué color elegir para el vestido de novia?

El vestido de novia blanco

Tradicional, elegante e intemporal, el vestido de novia blanco sigue siendo muy apreciado, independientemente de su estilo. El blanco refleja la luz de manera magnífica. Su único inconveniente: tiende a acentuar las formas y no siempre es el más favorecedora para las figuras en «O».

Sin embargo, los diseñadores han desarrollado diferentes variantes del vestido de novia blanco:

  • Marfil, un blanco con tonos beige cálidos
  • Blanco roto, más claro que el marfil pero más cálido que el blanco puro
  • Champán, un blanco con tonos dorados amarillentos
  • Tonos pastel: rosa antiguo, salmón o empolvado

Estas variantes permiten crear vestidos de novia más originales y, sobre todo, mejor adaptados a su tono de piel y color de cabello. Este es uno de los primeros criterios a tener en cuenta al elegir el color del vestido de novia. Si tiene la piel muy clara y el cabello rubio, opte por el blanco roto en lugar del blanco puro. En cambio, si es morena con piel olivácea u oscura, lucirá espectacular con un vestido de novia de un blanco radiante.

Otra opción es elegir un vestido de novia blanco con toques pastel. Nada le impide añadir un lazo, un bordado o un cinturón en rosa antiguo a un vestido blanco. Su vestido seguirá siendo clásico al tiempo que lucirá ese pequeño detalle que lo hará único.

Estas variantes de blanco también dependen de las costumbres culturales. Por ejemplo, en Europa del Este las novias tienden a decantarse por un vestido completamente blanco, mientras que en Europa Occidental se prefiere el marfil, el blanco roto o el champán.

En cualquier caso, si desea una boda en la más pura tradición, ¡elija el blanco!

 

El vestido de novia de color

Cada vez más novias prescinden de la tradición y prefieren un vestido de novia de color: azul, rojo, rosa, amarillo… No hay límites a la originalidad y puede elegir perfectamente un vestido alegre que refleje su personalidad. Es posible optar por un vestido completamente de color o simplemente añadir toques de color a uno blanco — por ejemplo, un escote espalda con cordones burdeos, un corpiño bermellón o un cinturón turquesa.

Para elegir el color, tenga en cuenta su tono de piel y el color de su cabello. El verde esmeralda, por ejemplo, es ideal para las pelirrojas, quienes en cambio deberían evitar el rosa y el morado. Otro criterio es el código de vestimenta y la decoración de la ceremonia. Es fundamental que el color elegido se coordine con el de sus invitados y, aún más importante, que combine con el atuendo de su pareja.

La elección del color del vestido de novia depende por tanto del estilo buscado (tradicional o atrevido), de su paleta personal y del ambiente que desea crear para la ceremonia.