Es el gran día antes del gran día. Ha seleccionado dos o tres boutiques, reunido a sus acompañantes y elegido la fecha de las pruebas de su vestido de novia. ¡Un paso imprescindible en la organización de una boda!
Es precisamente en este momento cuando muchas novias toman plena conciencia de que están a punto de decir sí a la persona de su vida. Para que sus pruebas de vestido de novia se desarrollen en las mejores condiciones posibles, aquí tiene todo lo que debería llevar consigo.
Sin duda, este es el elemento más importante de sus sesiones de prueba: ¡sus acompañantes! No vaya a probarse su vestido de novia sola. Sería una pena — y un riesgo. La elección de un vestido de novia es a menudo compleja y depende de muchos factores: el estilo, el precio, su tipo de cuerpo y sus gustos personales. Para ayudarla en su reflexión, lleve consigo a una, dos o, como máximo, tres personas.
Ya sea su hermana, su madre, una amiga íntima o su cuñado, no importa. Algunas novias incluso involucran a su futuro esposo en las pruebas, aunque la mayoría prefiere guardar la sorpresa para el día de la ceremonia.
En cualquier caso, rodéese de personas de confianza que sepan darle una opinión honesta y afectuosa. Podrán ayudarla a recordar los distintos vestidos de novia que se pruebe, por ejemplo anotando el precio, los puntos fuertes y los débiles de cada modelo. Eso sí, limite el número de acompañantes: demasiadas opiniones distintas pueden resultar confusas.
No siempre es fácil explicar con palabras lo que se busca en un vestido de novia. Puede llevar fotos de catálogos o imágenes de revistas nupciales para mostrarle a la asesora hacia qué estilo de vestido de novia desea orientarse, los elementos que le gustan y aquellos que, por el contrario, prefiere evitar.
No hace falta ir a probarse el vestido de novia con su mejor lencería. Lo que sí es importante es llevar ropa interior sin costuras, en tonos carne o nude. También puede optar por un sujetador sin tirantes o con tirantes desmontables. Lo fundamental es que la ropa interior no se note bajo ninguno de los vestidos que pruebe.
Probarse varios vestidos de novia en distintas boutiques en media jornada es agotador. No olvide llevar una botella de agua para mantenerse hidratada y no perder tiempo en una pausa para refrescarse en una cafetería.
Le recomendamos acudir a sus sesiones de prueba bien maquillada y peinada — por ejemplo con un recogido similar al que llevará el día de su boda. ¿Por qué? Porque es la única manera de hacerse una idea aproximada del resultado final. Podría pasar por alto un vestido de novia estupendo por no haberlo probado en condiciones cercanas a las reales.