La vida está llena de sorpresas. A veces uno cree decir sí para siempre, y finalmente se casa una segunda o incluso una tercera vez. Cada vez más mujeres se divorcian y se vuelven a casar, pero su preocupación sigue siendo la misma que cuando se casaron por primera vez: ¿qué vestido de novia voy a llevar el gran día?
Más allá de las consideraciones morfológicas y de paleta de color, es muy posible que sus gustos en cuanto al vestido de novia para una segunda (o tercera o cuarta) boda sean diferentes. La futura novia suele ser algo mayor, puede tener hijos de una relación anterior y quizás no desea repetir los posibles errores de la primera vez.
Se dice a menudo que, para una segunda boda, es mejor optar por un vestido de novia sencillo. ¿Pero por qué? Si le apetece algo atrevido, un vestido de princesa, un vestido de encaje o un estilo glamuroso, ¡adelante! Lo importante es que el vestido esté en sintonía con sus deseos.
También se dice con frecuencia que, en una segunda boda, no se debe ir de blanco. Es cierto que, tradicionalmente, el blanco está asociado a la pureza, la inocencia y la virginidad — un simbolismo que ya no resulta del todo vigente, pues incluso en una primera boda, muchas parejas llevan años viviendo juntas. En definitiva, si desea un bonito vestido de novia blanco para su segunda boda, ¡no lo dude! Es cierto que las mujeres que se casaron por la Iglesia la primera vez no pueden repetir la ceremonia religiosa. Pero nada le impide ir de blanco en una ceremonia civil o laica.
Dicho esto, es probable que prefiera algo más sencillo que la primera vez. Existen preciosos vestidos muy elegantes que serán perfectos para usted. Puede perfectamente decantarse por un vestido de novia más corto, más sobrio pero elegante. Lo importante es que se sienta cómoda consigo misma y que su vestido combine con el de su pareja. Si le apetece un traje pantalón, ¡déjese llevar!
Como en una primera boda, no dude en pedir consejo a las profesionales de la tienda de vestidos de novia que haya elegido. En Couture Nuptiale, las pruebas se realizan en tres etapas.
Para las pruebas, no dude en ir acompañada de personas que la conozcan bien, tanto a usted como a su trayectoria vital. Sabrán orientarla hacia modelos que realmente la representen. ¡Quizás sean las mismas personas que la acompañaron a las pruebas de su primera boda!
Una vez encontrado el vestido de novia de sus sueños, solo le queda lanzarse a los demás preparativos de la boda…